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Objetos de datos y almacenes de datos

Dos elementos de dibujo que describen con qué trabaja un proceso, sin hacer nada en él: un objeto de datos (un documento o un dato que viaja) y un almacén de datos (un lugar donde la información se guarda entre casos).

Los dos están en la barra del lienzo. Un objeto de datos lleva etiqueta, y su tipo se elige en el menú contextual —Empty, Input o Output—, que solo cambia el icono dibujado.

No llevan datos

Esta es la regla que conviene recordar: un objeto o un almacén de datos no guarda, mueve ni crea nada. El motor los ignora cuando el caso se ejecuta.

Dónde viven los datos de verdad:

Lo que muestra el diagrama Dónde vive en el producto
Un documento de entrada Documentos de entrada asignados a un paso
Un archivo generado Documentos de salida
Un registro, una lista, una tabla de referencia Tablas de casos o una variable del proceso
Un valor leído de otro sistema Una conexión de base de datos usada por un control o un desencadenador

Un diagrama que dibuja datos fluyendo de un almacén a una tarea no lee nada cuando el caso se ejecuta; solo le dice al lector que debería hacerlo.

Cuándo valen la pena

  • Explicar un proceso a alguien de fuera del equipo. Un objeto de datos con la etiqueta Factura junto a la tarea que la recibe ahorra un párrafo.
  • Mapear un proceso existente. Dibujar los documentos y los registros hace visibles los huecos antes de construir nada.
  • Revisar un diseño. Si el diagrama muestra un almacén al que ninguna tarea escribe, al proceso probablemente le falta un paso.

Evita usarlos como si fueran la implementación. El diagrama se contrasta con el motor leyendo las asignaciones de las tareas y las variables, no siguiendo los objetos de datos.

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